Dejar de respirar
Mi recuerdo– el que me mantiene con vida–, no es precisamente uno feliz o lleno de vida…lo sé, yo en un principio dije que era un momento mágico en cual uno sentía la necesidad de vivir, pero para mí, aquel momento que me ha quitado de forma no intencionada el aire por unos momentos, es el que ahora me mantiene con vida.
Había decidido ir al Parque que se encontraba a un par de horas de mi casa. Creo que me subí en el bus con cierto sentimientos premonitorio de que algo extraño iba a suceder, y mientras iba avanzando el Bus mi alma iba comprimiéndose y enfermando más de lo común, el sentimiento que comenzó a invadir mi cerebro fue bastante simple: Miedo.
Sentí miedo, algo extraño en mí, y sentí también tristeza; algo más que común en mi persona. Creo que cuando llegué al Parque ya no me quedaban ánimos para quedarme en aquel lugar tan lleno de vida y pacífico –parecía ser una burla constante a mis pensamientos –. De todos modos entré en aquel lugar, después de todo, sólo iba a leer un par de libros y me devolvía a mi hogar.
Siempre he sabido que las emociones actúan mucho más rápido que nuestro razonamiento –no habría otra explicación para el “miedo” que sentimos de repente, o aquella tristeza sin razón aparente –, y sin embargo no lograba definir o delimitar todo en una sola palabra.
No terminé de releer la nota por un par de razones “lógicas”: A quienes confié mi sentido de la vista, mis ojos, ya no servían para nada más que no fuese para llorar. A quien le confié el secreto de mi vida, mi corazón, había decidido que ya las cosas no iban más para bien por lo que comenzó a sangrar (y para mis males, el sangramiento no fue de forma figurada). Y de ese modo mi cuerpo entero se comenzó a descomponer.
Tal vez dirán que soy de otra generación, incluso yo me encuentro de otra generación: aquella generación feliz y no modernizada. También pensarán en el titulo que le he puesto a esto; a todo lo que perpetuaré y grabaré hoy en papel es lo que yo llamo “Irse es morir un poco” y luego entenderán el por qué. Aún puedo recordar, con nostalgia y simpatía, los días en los cuales me creía reina del mundo, y en donde no existían los hijos ni los nietos (No me malinterpretéis cuando digo esto. Creo que la maternidad y, luego, la llegada de los nietos ha sido una cosa primordial e impresionable)
Recuerdo, tal como ya lo dije antes, que cuando tenía unos diecisiete años llegué a una cuidad nueva y completamente extraña para mí. Me mantenía siempre firme a aquellos cambios, entiendan que no era la primera vez que sucedía, por lo que me protegía más de aquello que los jóvenes de hoy en día insultan llamándolo “Amor”. Nunca he creído en la hadas, la verdad es que en ese entonces amaba ver todo negro y negativo, por lo que el cariño, afecto y amor, se me hacían bastante lejanos a mi persona.
Mas en esta historia hay un pero –como en toda historia romántica –porque llegó el día en que, divagando por entre mis propios pensamientos, me encontré con uno que mi mente tendía a frecuentar y repetir día y noche: en aquel extraño chico. Algunos dicen que la vejez hace que las personas se vuelvan más románticas y sensibles, y otros más descorazonas hablan del adulto mayor como un simple estorbo. Pues bien, creo que con tantos años desarrollando esta historia en mi cabeza se me debería de hacer fácil relatarla.
Empezó en mi primer día de secundaria, lo recuerdo soleado y bochornoso, como suele ser el verano. Salí de mi casa sin ánimos, tal y como solía ir al colegio, y, luego de caminar un par de metros llegué al colegio. Las cosas que pasaban en mi colegio tendía a ignorarlas deliberadamente, al igual que a los alumnos y profesores, por lo que me costó un tiempo notar a aquel chico.
Se supone que tengo que hablar del primer hombre que entró en mi vida, un tanto brusco y sorpresivo, finalmente es quien merece este relato. En estas fechas, ya tan alejadas de aquella vida, no lograba recordar el nombre hasta que hace un par de días leyendo el periódico me encontré con quien solía ser mi amor de juventud: Allan.
Sí, él tenía mi misma edad y cursaba en mi mismo curso. También resulta interesante destacar el hecho de que ni él ni yo creíamos en el amor, incluso creía firmemente en que él era más desalentado que yo (en lo que respecta al amor).
Conversamos muchos días, incluso creímos estar juntos una eternidad; creímos tener la oportunidad de vivir una eternidad. Incluso a mi edad –la cual no deseo mencionar –continúo creyendo que la vida es demasiado corta como para perder el tiempo, y desearía tomarme una eternidad para terminar este relato, pero –por suerte para mí –no viviré una eternidad.
Éramos compañeros en el dolor; éramos amigos en la adversidad. Lo quise primero como un compañero, luego como amigo, y luego simplemente pasó…
Tal vez toda esta historia les suene repetitiva y falsificada de otra vida, pero tal como muchos han dicho: "No existe nada sobre la tierra que no haya sucedido antes, y tampoco existirá algo nuevo sin la misma base de otra cosa."
El punto del cual les quiero hablar es de la despedida. Hablar de despedida es hablar de muerte y pérdida a la vez, también es hablar de “dejar” algo de ti en otro sin siquiera cuestionarte si aquello es intencional o no. Mi tema no es el amor, incluso ahora no creo en el amor eterno, más bien creo en el amor trabajado a diario, o sino muere.
Sé de muchos que sufren el dolor de separación, incluso mi amistad de vejez –porque la vida me enseñó luego a tener amigos -, quien se hace llamar Pebbles, creo que sufrió de aquella misma desgracia: el hecho de despedirse.
La vez en que me despedí de aquel gran amigo perdí gran parte de mi vida, incluso me atrevería a decir que dejé de vivir por muchos años. Las despedidas nunca son gratas y siempre nos hace volver a aquella simple y controversial pregunta ¿Para qué despedirse?
Decir adiós es desaparecer y morir un poco, y es también dejar parte de tu propia vida y sentimientos en el corazón de otro ser más descorazonado que el tuyo. Incluso cuando mi hija, de improviso y balbuceándome palabras nerviosas, me dijo que ella iba a ser madre, a sus 16 años, sentí que me despedía de quien consideraba mi pequeña niña. Desaparecí un poco en aquella oportunidad, como desaparezco hoy al decir adiós a mis seres amados.
De vez en cuando comienzo a recordar mis épocas de antaño, y al volver a revivir a aquella despedida siento que vuelvo a desaparecer. Y al final, ya a estas alturas de la vida, todas las desapariciones son esperadas, algo así como una llegada al revés (Como si fuese retrocediendo y pudiese descubrir todo por el simple hecho de ya haberlo vivido antes).
Aún recuerdo la frase que me dedicó al final de mis días de juventud:
–Crecer es imperecedero, de todos modos crece y se fuerte –Recuerdo que cuando leí aquella parte por mi rostro se deslizó una vaga lágrima de dolor. Continué leyendo–. Hoy yo también muero un poco, y simplemente no entiendo… ¿Qué mal le hemos hecho a la vida?
Y al final es mejor no saber, no decir que se sabe, no decir que se sabe lo que no vale la pena decir. Simplemente terminar mi relato eterno diciendo: decir adiós es desaparecer un poco.
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Dedicado a Pebbles, mi amiga.
(gracias Gaa y Daff por corregirme mis errores)
100 Ventajas de ser mujer
1. Si no quieres trabajar, te mantiene tu marido.
2. La esperanza de vida es más larga.
3. Le puedes dar besos a tus amigas sin tener que preguntarte que pensaran.
4. Tus órganos sexuales no te controlan.
5. No te tienes que afeitar todos los días.
6. No sudas tanto.
7. Te dejan pasar primero y te abren la puerta.
8. Si tienes calor puedes usar falda.
9. No te tienes que poner corbata y saco para ir a trabajar.
10. Los hijos que tengas siempre van a ser tuyos.
11. Si tienes ganas de mear te puedes aguantar.
12. No tienes que mentirle a un chico que no te gusta.
13. Si llegas tarde del trabajo no te preguntan el por que.
14. No tienes que preocuparte por la calva.
15. Con los tacones puedes ser tan alta como quieras.
16. Un par de zapatillas te dura toda la vida.
17. No pierdes amigas porque son maricas.
18. Si no tienes auto sigues siendo persona.
19. Descansas sin culpas.
20. Te puedes dejar el pelo largo o corto.
21. No te tienes que emborrachar para divertirte.
22. Si eres pequeña no pasa nada.
23. Te puedes poner ropa de hombre.
24. Puedes ser solidaria.
25. Si no tienes camisa de marca esta todo bien.
26. Los chocolates superan al hombre.
27. No somos cobardes.
28. En el colegio la culpa siempre es de los chicos.
29. No tienes que preguntarte si tu pareja tuvo o no orgasmo.
30. No tienes caspa en el saco.
31. No tienes que competir por sexo con tus amigas.
32. Tus hijos no te tienen miedo.
33. Sabemos bailar.
34. Recibir al lechero, mecánico, diariero, y... otros servicios más.
35. Si estás en el Titanic te salvas.
36. No tienes tendinitis por jugar al fútbol.
37. No te tienes que fijar en el precio cada vez que pides.
38. Te enteras de todo antes que él.
39. Puedes hacer una maleta grande, total te la lleva él.
40. No tienes que conducir como formula 1.
41. Si te casas y te separas, ¡50% para ti!
42. La mayoría de las mujeres son heterosexuales.
43. El autobús siempre se para por ti.
44. Con la excusa de la "indisposición femenina" todo es permisible.
45. Llevas la mejor relación con tus padres.
46. Si eres desocupada es menos traumático.
47. No pierdes el tiempo tratando ganar campeonatos de fútbol que no existen.
48. Si vas a bailar, puedes bailar con tus amigas.
49. No te tienes que matar a golpes por un chico.
50. Aunque tengas 10 hermanos siempre eres la mimada de la familia.
51. Si te quedas embarazada la culpa es de él.
52. De cada 5 cárceles, 4 son para hombres
53. Para los casamientos no tienes que trajearte.
54. Son más comprensivas.
55. No te mueres de la envidia si una amiga progresa.
56. Entre un ladrón hombre y mujer, el sospechoso es el hombre.
57. No dices tonterías cuando estás con alguien que te gusta.
58. Tienes más variedad de ropa que el hombre.
59. Si te pegan, el es un h. de p. Si le pegas es en defensa propia.
60. No te tienes que hacer tratamientos por impotencia.
61. No roncas cuando duermes.
62. Puedes mirar a un hombre sin pensar en sexo.
63. Podemos "mirar" con disimulo.
64. No lo tienes que andar llamando para ver cuando puede salir contigo.
65. Si no puedes tener hijos, el que "no puede" es él.
66. No tienes que aprenderte la tabla de posiciones, que cambia semanalmente.
67. Una mujer linda, es una diosa; un hombre lindo es un puto.
68. Mujer linda e inteligente: muy admirada; hombre lindo e inteligente no existe.
69. No tienes que pagar para estar con alguien.
70. Si estas blanca te puedes maquillar.
71. Si se te pincha el caucho (neumático, goma) en la calle, se para un hombre y se encarga, mientras tú esperas en el auto escuchando música.
72. No te importa si tu marido gana más que tú.
73. Puedes llorar tranquila sin que se burlen de ti.
74. Si vas a bailar, damas obtienen descuento o pasan gratis.
75. No te tienes que fanfarronear con los chicos con los que sales.
76. Puedes destituir a un presidente por "acoso sexual".
77. De cada 1.000 personas ejecutadas en la silla eléctrica, 1 es mujer.
78. Puedes admitir que te equivocaste sin herir tu ego.
79. Mujeres se prostituyen con hombres; hombres se prostituyen con hombres.
80. No hay que andar acomodándose el bulto.
81. Si te quieres cruzar de piernas nadie se burla.
82. Puedes hablar y gesticular libremente.
83. No hay que andar apuntando cuando se mea.
84. Las mujeres homosexuales no se notan. Los hombres homosexuales dan vergüenza ajena.
85. La edad jubilatoria de las mujeres es anterior a la de los hombres (a pesar de vivir más tiempo).
86. Las mujeres tienen más intuición.
87. No tienen que ir a las guerras.
88. Te puedes cambiar el color de pelo sin tener que ser jugador de fútbol.
89. El monarca más importante del mundo es mujer (Inglaterra).
90. Sabemos mentir mejor que los hombres.
91. Puedes llevar más que la billetera en la cartera.
92. Puedes festejar el día de la mujer.
93. No somos parte de la mafia policial.
94. No nos agarra el típico "viejo verde" de los hombres, que da pena.
95. No hay que sacar los músculos para las fotos.
96. Si tienes frío le sacas el abrigo al hombre, y que se joda
97. No te tienes que preocupar por el "tamaño".
98. No tienes que caminar rápido si vas llevando flores.
99. Sabemos escuchar.
100 .No nos crecen pelos en la nariz con la vejez
XD es una lista que encontré hace un par de años y que me agrada mucho. Si, lo reconozco, soy feminista hasta decir basta pero estoy orgullosa de aquello.
Otoño, variando a Invierno
– ¿Dónde vas? –le pregunté yo sin siquiera notar el rostro de quien era mi mejor amiga.
–Lejos… –me respondió con voz apagada.
– ¿Dónde vas? –repetí la pregunta con ahínco.
– Me marcho lejos, a donde no puedes llegar sin estar muerto –sentí un nudo en la garganta de sólo pensar en el suicidio de Melancolía.
– ¿Por qué te vas? –pregunté en cuanto la voz uso salir.
– Por amor –Sin entenderlo aun mi estomago se comprimió y sentí unas leves ganas de vomitar. Sin embargo mi reacción fue distinta a la que mi subconsciente me gritaba.
– ¡Por las barbas de merlín! ¡Meli!– le llamé por el apodo que ella odiaba, y miré por primera vez a mi amiga y supe que ella ya había muerto hace muchos años. La tomé con brusquedad y la sacudí desde los hombros – ¡No puedes hacer eso! ¡No puedes! –Grité yo con cierto melodrama juvenil. Bajé mi rostro con frustración y desesperación ¿Han experimentado alguna vez lo que es tener una vida en tus manos? ¿Qué todo dependa de los consejos que puedas dar?
–Allan, mi querido amor… –Me llamó ella aún con el rostro en penumbras. Supe por qué no deseaba mirarme, por qué evadía mi mirada…ella estaba llorando –Ya no puedes hacer nada…Aun si me mantuviera viva sería un espectro, estaría completamente vacía porque yo…porque yo ya no existo – Las palabras de Melancolía se perdieron en el viento. Mi mejor amiga cayó a mis pies muerta, sin vida, sin existencia, y se fue incluso sin mí.
Lo sé, la historia es un tanto trágica pero esa es la historia que quería relatar. Suelo recordar esta historia cuando siento que mis problemas me ahogan, cuando siento que ya no existo, o que no soy nadie.
Cruciatus: la maldición torturadora.
Es ignorar por qué,
Sin odio, sin amo,
Lleno está de dolor!
-¿Quién eres?- Mi voz temblaba de solo pensar en la oscuridad y el frío que de pronto había comenzó a cubrir mi cuerpo ¿Será que la persona parada en la puerta de salida la causante de todo esto?
- ¿Qué haces aquí?- Me asustaba la idea de estar a solas con un tipo que ni siquiera conocía, ni siquiera sabía su nombre. Yo continuaba tirada en el piso rogando que no se tratara de algún enemigo, o peor, un mortifago.
- Es un lugar público ¿No crees? Tengo total derecho a estar acá- Me respondió, y su voz parecía ser una constante burla hacia mí.
Era verdad, era un lugar público en donde me encontraba. La biblioteca del valle de Godric era mi lugar favorito de entre muchos otros lugares, y a la vez era mi lugar de trabajo. Si, yo era la bibliotecaria, era la nueva ya que Mis Ferry había renunciado por falta de profesionalismo. En fin, el lugar era público pero a esas horas la biblioteca ya estaba cerrada, y yo estaba encargada de ordenar los libros, lo cual hacia un rato y luego escribía.
-La biblioteca cerró hace más de dos horas. Llegas tarde- sentí que el intruso se estaba moviendo por entre las mesas, y yo continuaba tirada en el piso como una inútil.
Tuve que agudizar mi oído. El hombre daba pasos largos y en un par de minutos recorrió el lugar, descubrió todo acerca de mí y del lugar en donde realmente me sentía segura.
Llanto en mi corazón
Paul Verlaine
Llanto en mi corazón
Y lluvia en la cuidad
¿Qué lánguida emoción
Entra en mi corazón?
¡Dulce canción de paz
La de la lluvia mansa!
Para el dolor tenaz,
¡Oh, qué canción de paz!
¿Qué motiva el sufrir
Del corazón hastiado?
Si n le vino herir
Traición, ¿Por qué sufrir?
¡Y el más grave dolor
Es ignorar por qué,
Sin odio, sin amo,
Lleno está de dolor!
IV
(Marzo)
Nada muere,
Porque nada siente
Tú moriste
Porque yo lo sentí
Nada siente
Todo muere
V
(Acerca del dolor: )
Sé de alguien que imita al dolor, sin siquiera conocerlo.
Sé de alguien que iguala al dolor, con llantos y lágrimas.
Si yo sangro, él sangra juntamente conmigo.
Si el llora, yo absorbo la naciente lágrima
(Como las gotas de lluvia que obligadamente caen en mi boca)
Si, es verdad, él muere lentamente cada día
Pero yo muero fraternamente con él.
VI
(Acerca de la búsqueda: )
Abundan las carcajadas; sobra la torpeza
Nacen flores; y nos sobra vida
Abrazos se ven a diario; Nos falta amor
Nadamos en murmullos
Nos ahogamos en calor
Revivimos con falsas razones
Y nos secamos a voluntad
Nos marchitamos en soledad
¿Nos carcome el dolor?
Rogamos atención
Robamos amor
Y al final, todo está donde no hay nadie
(¿Quién se atreve a buscar en las tiniebla?),
Y nada da lo que todos encuentran.
VII
Todo lo que vemos existe.
Nada veo
Reímos ante un enemigo,
Lloramos ante una Adhesión
Todo lo que apreciamos existe.
Ya a nadie aprecio
Yo veo y quiero.
Yo alucino y resisto
Creo poder ver,
Creo poder sentir
¿No es acaso maravilloso poder existir?
VIII
Traicioneros ojos.
Traicioneros pensamientos.
De saber que lo ver no es sentir,
Y creer no es percibir…
No hubiese confiado en vosotros.
Veo gente, mas no puedo ver las almas
Saboreo amores pero ¿Cómo gustará el amor?
Toco cálidas lágrimas pero ¿Qué textura tendrá el dolor?
Escuchamos palabras consentidoras.
Incluso el aire se cubre de un agradable aroma.
Rozamos labios cálidos pero indiferentes.
Gustamos de sabores diferentes,
Más siempre saboreamos la misma frustración.
¿Sé acaso de la no existencia de las cosas?
¿Existiré yo?
IX
Me haces vivir con tus flores extrañas,
Me haces soñar con tus palabras aisladas.
Vivo y sueño, sin importar cuál será mejor.
X
Te fuiste de verano.
Yo me iré en otoño,
Siempre cantando tu canción
En mayo las hojas caen
En marzo las almas mueren
El otoño no fuerza a nadie; todo pasa
En verano no se vive; nadie cree
El verano es calor, muerte y desesperación.
El otoño es la mitad de todo, claro que con total anticipación.
- Location:en el infierno
- Mood:
confused
Claim: James & Lily
“Escalofríos”
Era un frío día de invierno, de esos que si se tratara de elección nos quedaríamos en la cama arropados en frazadas. De hecho la noche anterior había estado lloviendo, y hoy en la mañana se había puesto a nevar, cubriendo de esta manera todos los tejados del castillo de Hogwart, los antiguos pastos y congelando el lago. El campo de Quidditch también estaba con nieve pero aun así los equipos se animaron a ir a entrenamiento.
Lily Evans se encontraba en la sala común, uno de los lugares más calidos del castillo (Luego de la biblioteca) para pasar aquel día frío. Estaba sentada en el sillón justo al frente de la chimenea, leyendo un buen libro a la luz del fuego. Había estado sentada en el mismo sillón desde que finalizo el almuerzo, hace un par de horas atrás, y no había necesitado moverse para nada. Las novelas Muggles eran su mayor debilidad luego del chocolate, en especial esa novela muggle de Lewis Carroll. Referente Lily Evans no pasaban las horas cuando leía, por lo que cuando se le entumió una pierna no se sorprendió en lo absoluto si no que simplemente se levanto de su cómodo sillón e hizo algunos movimientos para despertar sus músculos.
Unos chicos le interrumpieron su lectura, ambos llevaban la ropa de entrenamiento del equipo de Gryffindor por lo que supuso que Potter les había dejado en paz para irse a cenar. Con ese entorpecimiento Lily salió de su mundo y descubrió que había estado más de 3 horas leyendo en la misma posición y, según ella, lo peor de todo era que no había hecho sus deberes para mañana. Se volvió a levantar de su sillón para comenzar a recoger todos sus libros y pergaminos viejos. Sintió un leve escalofrió al separase del calor de la chimenea. Iba en dirección a la estantería de la sala para dejar unos tomos de “Magia avanzada para jóvenes aprendices”, los libros que no había alcanzado a leer o, mejor dicho, los libros que debería haber leído.
Comenzó a revisar los libros que se encontraban a su altura y encontró un libro de colección perteneciente a Remus J. Lupin. Comenzó a hojearlo sin ningún escrúpulo ya que se trataba de su amigo, era interesante saber que el libro tenía más de 300 años. Sintió una brisa helada pero no supuso que alguien había entrado por el retrato de la dama gorda y que ese alguien le estaba mirando detenidamente.
No fue cuando hasta cuando sintió un cuerpo calido rodeándole por un lado de su cuerpo; cuando su nariz se ahogo en el olor que ella muy conocía. Un nuevo calor le recorrió el cuerpo, el calor que trae la vergüenza, y cuando el brazo que estaba rozando su cintura se retiro del lugar llevando un libro, sintió un escalofrió que ella asoció al frío que había sentido antes.
El olor a lirios que era característico en Lily se le quedo impregnado en su ropa. Esperó a que Lily se diera vuelta porque es lo lógico ¿No creen? El chico supuso que Lily le estaba ignorando por la simple razón de ser él. Antes de atreverse a llamar a Lily sintió una leve punzada en el pecho de arrepentimiento adelantado. Se aventuro a tocarle el hombro a la pelirroja, dos dedos cayeron en el cuello de Lily.
Aquel contacto entre pieles hizo que Lily sintiese un prolongado temblor en su cuerpo, al igual que los vellos de su brazo que se levantaron ante el contacto. Lily Evans cerró los ojos ante el contacto pero enseguida los abrió ya que sentía la mirada de James clavada en su espalda. Obligó a su cuerpo a darse la vuelta y, lentamente hizo aquel movimiento con el único fin de encontrar sus ojos con el color chocolate de su acompañante. James Potter de seguro no tenia idea de cuanto le gustaba el chocolate; en caramelos o en barras. No tenía idea de cuanto le gustaban aquellos ojos que parecía que hasta tenían olor a chocolate. ¿Acaso la boca también? Se sonrojo abruptamente cuando miró los labios entreabiertos de James.
Dejó caer el libro de Remus, el de 300 años de antigüedad y no le interesó en lo absoluto recogerlo. De forma automática fue él chico quien se agacho y recogió el libro del suelo para luego levantarse rápidamente. Él esperaba a que Lily le arrebatase el libro rápidamente o que se lo pidiese de forma brusca, para luego él poder hacerla enojar nuevamente y poder ver ese característico brillo en los ojos esmeralda de Lily.
- Toma- La ronca voz de James le rebotó en sus oídos como si se tratase de música angelical, aunque de angelical no tenía nada. Le ofreció el libro- ¿Estas bien?- Preguntó James cuando notó que Lily no le respondía. Puso sus nudillos en la mejilla de la chica y lo que parecía que quería saber la temperatura hizo que Lily la sintiese como una caricia. La cara de Lily estaba helada.
De forma resuelta James aprovecho la oportunidad para tocar la tersa piel de Lily bajo sus nudillos. El primer tacto con la piel de Lily, de seguro lo recordaría por siempre. La piel de Lily se puso colorada por lo que supuso que ya había vuelto a su temperatura normal. Por un momento logro ver un brillo extraño en los ojos de Lily…
-Estoy bien Potter- Respondió Lily luego de bastante tiempo haciendo que la respuesta sonase extraña o irrelevante. La mano de James se retiró de su rostro sonrojado, oportunidad que ella utilizó para arrebatarle el libro que tenia en las manos. Miró a James de la forma más dura que encontró, más no encontró ninguna suficiente para espantar su propio miedo.
James intento tocar la piel de Lily nuevamente, pero el cuerpo menudo de su pelirroja se encontraba demasiado distante como para ser alcanzado.
Lily vio la intención que tenia James y se largo de la acalorada sala común. No hubiese tolerado otro contacto con la piel de James, no hubiese soportado otro escalofrío.

- Location:I don't now
- Music:Shy-Sonata Artica
Tabla 10 instantes-sentido: el Tacto
Tabla: De los sentidos
Fandom: Harry Potter
Claim: James & Lily
| 1. Caricia | 2. Escalofrío | 3. Roce | 4. Aspereza | 5. Suavidad |
Y eso seria, espero poder actualizar lo antes posible, pero por ahora subo Escalofrios.
- Location:En la tierra de nunca jamas
- Mood:
tired - Music:sin ti seria silencio- Mago de Oz
Lluvia sin gracia
Sollozos lastimeros,
Lastima es lo que dan.
El viento rasgando una hoja
Una lagrima calida recorriendo surcos Vacíos
La vida destruida comparándose a un Pardal.
Locamente dejados atrás.
Hoy, en santiago de Chile es un día lluvioso en donde no queda nada más que dedicarse a leer y escribir...
- Location:Antartica
- Mood:
confused - Music:sonata artica- Shy
"Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
el que lo perdió todo, y el que todo lo tuvo."
(Pablo Neruda: Veinte poemas, VIII)
La necedad, el error, el pecado, la tacañería,
Ocupan nuestros espíritus y trabajan nuestros cuerpos,
Y alimentamos nuestros amables remordimientos,
Como los mendigos nutren su miseria agusanada.
Nos hacemos pagar largamente nuestras confesiones,
Y entramos alegremente en el camino cenagoso,
Creyendo con viles lágrimas lavar todas nuestras manchas.
Mis palabras sobran...Mis sentimientos sobran (El corazon me sobra ¿Podre arrancarmelo?).
- Location: a un paso de mi cama
- Mood:
confused - Music:Mägo de Oz
